Edificio Sede

En el terreno donde actualmente se ubica la Casa Sede de la Ilustre y Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, se encontraba –en tiempos Precuauhtémicos- una de las tres casas donde vivían las personas dedicadas al servicio del Templo de Tezcatlipoca Rojo.

Posteriormente, en la Época Colonial, esta casa fue demolida -como todas las demás construcciones- reutilizando las mismas piedras como material de construcción para la edificación de las nuevas casas de los invasores españoles. Aparentemente, no hay nada seguro al respecto, se construyó en este lugar una casona que perteneció a uno de los destacados oficiales que intervinieron en la destrucción de México-Tenochtitlán. Ya que a la distancia aproximada de cincuenta metros  -al noreste y sur- de este terreno, se encontraban las casas de varios conocidos capitanes.

 

Otro dato sobresaliente es el hecho de encontrarse empotradas en la pared oriente del edificio, unas argollas de piedra que eran utilizadas para sujetar las embarcaciones o canoas que llegaban, por este sitio específico, a la casona. Lo que indica que esta propiedad podría haber estado a la orilla de alguno de los canales o acequia, que en esa época todavía existían en la ciudad.

El edificio actual data del siglo XVII y es un claro ejemplo de una casa habitación de personas pudientes, que, sin llegar a la suntuosidad de las grandes residencias, ostenta nobleza en su severa fachada decorada con encuadres de cantera labrada. La fachada es sencilla pero elegante, cuenta con dos pilastros laterales que enmarcan el acceso y dintel maldorado. Los claros de la planta baja fueron, posteriormente modificados.

El patio es típico, un rectángulo rodeado por corredores bajos y altos, con arquitrabes de madera y zapatos sobre esbeltas columnas del tipo dórico. En una esquina al fondo, la escalera es de tipo monumental.

En el primer tercio del siglo XVII, aquí vivió el célebre Lic. y Dr. Gerónimo Gutiérrez de Montealegre, Corregidor y Oficial de Justicia del Santo Oficio; por lo que esta calle llevó –durante muchos años y antes de llamarse Justo Sierra- el nombre de este personaje. A mediados del siglo XIX, entre 1840 y 1850, ésta casona pasó a ser propiedad del funcionario público Luis G. Cuevas, quién fue Ministro de Relaciones Exteriores, Diplomático y Senador, Don Luis murió en 1867 y desde ese año hasta principios del siglo XX, la casona permaneció como una propiedad privada de la Familia Cuevas. Aunque ya, para 1906 se convirtió en una clásica “vecindad” del centro de la ciudad de México.

En el año 1906, fue adquirida por la Procuraduría de la República y funcionó dentro de sus muros esta dependencia oficial hasta el año de 1930, año en el que este hermoso edificio fue objeto de varias obras de adaptación, para ser ocupada por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y la Sociedad Científica “Antonio Alzate”.

Dentro de las obras de adaptación que se llevaron a cabo, después de reparar los techos que se encontraban cuarteados y desnivelados, se formó -en la planta baja- un gran salón para ubicar ahí la biblioteca, que abarcó toda la crujía poniente. Para estas obras fue necesario suprimir la porción del entresuelo que todavía restaba -de la anterior finca- pero se conservó el estilo y la estructura general del edificio.

Terminadas las obras de ampliación, el edificio fue declarado Monumento Nacional el 9 de febrero de 1931, mismo que se ratificó el 22 de mayo de 1957.

En 1965, nuevamente se intervino la fachada por encontrarse flojos los aplanados. Se limpió la cantera y se colocaron los cuadros faltantes del rodapié y de tezontle.